Matías Sánchez
26 June to 15 November 2009. Matías Sánchez “chosen” by CAC Málaga
Averting the topic to focus purely on painting, this German-born Sevillian artist imbues expressionist brushstrokes with his satirical Mediterranean temperament. His discourse is always pictorial. The most important thing for him is to paint and not to look for characters, because they look for him. They are the reflection of the people in the media, on trash TV and in the gutter press.

This exhibition at CAC Málaga consists of four large works and a set of small pieces in which Matías Sánchez attempts to show the cruellest, most ephemeral side of the art market in the most satirical way possible (but without being critical) through a display of off-the-wall, carnival-like, caricatured characters. To do this, he makes use of certain attributes that are particular to children’s drawings, albeit with unmistakable hints of Picasso and Matisse.
In Elegidos para la gloria (Chosen for Glory), the work from which the title of the exhibition is taken, seven young artists seem happy to have been chosen. This ephemeral happiness is reiterated in other large-format canvases by Matías: masters, who are nothing but slaves to the market and its interests, surrounded by their flatterers/assistants and wearing amorphous, grotesque masques displaying false, hypocritical smiles.
Besides this cast of chosen ones, we find El autobús de los Zurdos (Bus for the Left-handed), with “left” being taken always to mean the embodiment of common decency. Many of the small-format portraits in the “left-handed” series represent self-excluded artists who, at some stage in their careers, have distanced themselves from the treacherous, false and fickle world of art that this artist recreates.
“Uneven eyes, outlandish hair colours, excessively long fingers, lop-sided ears and weird noses are some of the features of the characters in Matías Sánchez’s paintings, his Elegidos para la gloria (Chosen for Glory)”. According to Fernando Francés, CAC Málaga’s director, “It would make sense to accept them as heroes if it weren’t for something perverse and Machiavellian that appears to bias the onlooker’s view. There is a lot of controversy in Matías’ work: a lot of deceit and hooks with meaty bait just waiting to be gobbled up by unwitting onlookers. I can picture him taking pleasure in every trap that’s been set and in every exquisite, intelligently-designed fallacy”.
With Matías Sánchez’s “Elegidos para la gloria”, CAC Málaga once again shows its interest in Andalusian artists and their international presence. Born in Germany (1972) but trained as an artist in Seville, the painting of Matías, one of the most representative expressionist artists of emerging Spanish art, is full of contemporary icons, text and colour, which cannot fail to have an impact on the onlooker.
The artist, who lives and works in Seville, has exhibited his works in galleries across the globe, like the Christopher Cutts Gallery in Toronto and the Galerie Vostell in Berlin. He was one of the young artists whose work was on show at Scope Basel 2009 held in Basel, Switzerland, as part of Art 40 Basel, the 40th anniversary of this international art show.
Thus, Matías Sánchez has swelled the ranks of Andalusian artists like Simon Zabell and Javier Calleja whose work has been exhibited in solo shows at CAC Málaga, which once again demonstrates its support for local emerging art.


[...] This post was Twitted by mozzarella [...]
Cuando un museo compra una obra de un artista, que hace luego el museo?, se olvida del artista o hace un seguimiento de su obra. Alguien me puede contestar a esta trascendental pregunta. Gracias
Cristóbal
Pues verás Cristobal, depende del interés y la política particular de cada museo. Sin embargo es poco frecuente que una institución museística, ya sea privada o dendiente de los fondos del estado (en este caso es ambas cosas a la vez, compre una obra y no conosca y siga conociendo al autor de la/s misma/s.
Por otro lado, las obras que se adquieren generalmente en un museo lo hacen para su correcta difusion y estudio de la misma, lo que conlleva el conocimiento de la obra del autor en cada momento de su producción.
Asimismo, la puesta en valor de las obras de un artista ayudan a su estableciminto en los círculos artísticos, lo que convendria un aumento en su valor artistico y de mercado siendo productivo para el administrador de el bien (en este caso un museo).
Si me expusieras tu questión con mayor grado de presición podría contestarte con mayor exactitud…saludos a todos los amantes del arte
Me gustaría saber cuales son los criterios que manejais a la hora de “elegir” a un artista emergente. Los avales que le acreditan exponer en una de vuestras salas.
Me da la sensación de la existencia de un circuito cerrado con puerta camuflada.
Soy asidua del centro y pienso que es de lo mejor del país.
Gracias…………..un saludo
Isabel
un artísta emergente, suele ser un artistas joven entre 30 – 40, en raras ocasiones menor de 30 y 30 es muy joven, 35-45 mejor asi.
Luego, que a lo largo de la vida profesional el artista haya demostrado el valor de su trabajo, a traves de proyectos y exposciones, venta de obra, publicaciones, el hecho de que la obra se venda supone que gusta o es tenida en cuenta y eso se extiende por el circuito “profesional”(hay que conocer ese circuito, y no es facil, si tu obra genera interes en la critica y en los coleccionistas y medios, si mantiene constante su trabajo y va creciendo en la calidad pues probablemente llegue lejos, o al menos te mantegas que ya es mucho, en cualquier caso, los museos suelen estar destinado a figuras mas consagradas, entre 45 para lante .
Lo primero que hay que hacer es trabajar, olvidarte de donde quieres llegar, eso envenena a los artistas, si trabajas y lo haces bien todo pasa solo,mucha gente piensa que por trabajar durante un par de años ya esta todo hecho, y que tiene derecho a exigir un hueco, y se suele pecar mucho de ignorancia. el entorno del arte no es facil, es exigente y de eso se trata, y hace falta años para conocerlo bien y saber cual es tu lugar y quienes son tus padrinos…trabaja y no seas ambiciosas en mal sentido de la palabra.
suerte.
A
La selección nunca está vinculada a un hipotético y te podemos asegurar que inexistente “circuito cerrado”. Es habitual que recibamos dossiers de muchos jóvenes artistas que desean exponer en el CAC Málaga. La selección está vinculada a la creatividad, a las ideas, a los conceptos desarrollados por el artistas, a su aportación al discurso del arte actual. De hecho hemos realizado la primera exposición inaugural de muchos artistas en un Museo español. Os invito a todos los artistas jóvenes a presentarnos proyectos y dossiers de vuestro trabajo. Hay posibilidades reales. Gracias Isabel por tus opiniones.
Este artista, si siempre pintara estos cuadros en formato 55×46 cm ¿Podría exponer en los centros de arte contemporáneo? ¿Estaría en importantes colecciones?
Tamañismo.
Pre-Tecnología.
Que no es lo mismo Tijuana que Tijuana de Aizpuru.
Benito: no es cuestión de formato, del tamaño del arte, sino de la calidad y la singularidad del arte. Es cuestión también de que el arte realizado complete la idea que en el centro de arte se desee trasmitir. Que pueda formar parte de un proyecto.
O sea que es el centro de arte el que lo hace el arte, eligiendo artistas que en vez de hacer la arte, se dedican a hacer proyectos que forman parte de un proyecto que el centro de arte desea transmitir.
No te caigas en la espiral de la confusión. Todo es mucho más simple. El CAC Málaga como cualquier otro museo y centro de arte selecciona a artistas que coinciden con su forma de mostrar el arte o con los aspectos del arte que nos interesan. Sólo seleccionamos a los artistas que contribuyen a difundir una idea, un proyecto concreto. No quiere eso decir que sean los únicos que son válidos o interesantes… sino los únicos que sirven a nuestro objetivo.
Si lees mi anterior comentario verás que digo lo mismo que tú; pero voy a profundizar un poco más:
Cuando se dice lo mismo desde la dirección, no deja de ser lo mismo pero aclara lo que hay desde la poltrona.
No dudo de la legitimidad de un museo a elegir los artistas que sirvan a su objetivo, simplemente me llama la atención que un museo tenga su objetivo…
Como si fuera una cámara fotográfica de relaciones.
Un Museo. Muerto. Vivo. Un Museo.